Mantenimiento de máquinas de coser

El mantenimiento de nuestra máquina de coser es algo importantísimo, tanto para lograr un uso correcto como para alargar su vida útil. No es algo que conlleve mucho tiempo ni esfuerzo, pero sí que es importante hacerlo con regularidad, que será mayor o menor dependiendo del uso que le demos.

Es fundamental leer el manual de instrucciones que viene con la máquina de coser para saber cosas tan importantes como si ésta trae funciones nuevas, cuál es el mantenimiento más adecuado, si dispone de pincel o aceite de engrasar, si recomiendan comprar alguno en concreto,…

Vamos a ir viendo cosas importantes para el mantenimiento de nuestra máquina de coser:

 

Tipos de hilo para máquinas de coser

Es un accesorio vital para que nuestra máquina de coser realice todas las tareas que le vamos a encomendar. Y no nos vale cualquier hilo.

Debemos utilizar el mismo tipo de hilo en la bobina y en la canilla, es decir, que tenga una calidad y grosor similares. ¿Y por qué? Pues sencillo: porque así las tensiones de la aguja y de la canilla estarán compensadas, y la puntada quedará perfecta. Los colores pueden ser iguales o distintos, eso ya lo dejamos a tu imaginación y originalidad.

Dependiendo del tipo de material que vayamos a coser, elegiremos un tipo de hilo grueso (para materiales gruesos) o un hilo fino (para materiales más finos). ¿A que es sencillo de recordar? XD

Recuerda que si utilizas hilo de mala calidad, lo único que puedes obtener son problemas. Primero porque el hilo se rompe con frecuencia, nos hace parar y así es imposible hacer un buen trabajo. Pero después porque el hilo de mala calidad suelta muchísimas pelusas, que van a llenar la máquina de suciedad y harán que se atranque y falle.

La aguja de la máquina de coser

Teniendo en cuenta lo baratas que son, ¿por qué no elegir una aguja de calidad?

Es aconsejable revisarla a menudo para comprobar que no está rota, doblada o despuntada. Eso no sólo afectaría a nuestras telas y nuestro trabajo, sino que hace sufrir al resto de los componentes de la máquina. Tiene además gran probabilidad de que se parta cuando ya está algo deteriorada, con el peligro que eso conlleva.

Además de comprobar que no esté doblada, rota o despuntada, hay que observar que el ojo no se encuentre obstruido y que la aguja esté firmemente insertada en la barra de agujas.

Sustituirla en caso de que esté algo deteriorada, o mejor, hacerlo cada cierto tiempo, nos evitará muchos problemas y el coste es ridículo. No merece la pena jugársela ;).

 

La limpieza de la máquina de coser

Es fundamental que mantengamos nuestra máquina limpia, prestando especial atención a dos partes: la zona de arrastre de la tela, y la lanzadera donde está el canillero. Normalmente las máquinas de coser vienen con un pequeño pincel cuando las compramos, y si no bastará con comprar uno en cualquier tienda de bricolaje para poder acceder a todos los rincones.+

 

Primero pasa el pincel por las partes menos comprometidas: el portaagujas, el portabobinas, el canillero y todas las zonas por las que el hilo hace el recorrido desde la bobina hasta la aguja. Todas ellas contendrán algo de pelusa. Luego deberás soltar la aguja y desenganchar el prensatelas.

Para limpiar la zona de arrastre deberemos retirar la placa metálica donde se desliza la tela. Suele ir sujeta con un pequeño tornillo: mira a ver si la máquina te lo proporcionaba cuando la compraste, y si no tendrás que hacerte con uno. Accederemos así con facilidad a los dientes de arrastre y procederemos a una cuidadosa limpieza utilizando el cepillo para quitar los restos de pelusa que hayan quedado.

Para limpiar la lanzadera, quitaremos el canillero y limpiaremos con cuidado todos los recovecos utilizando también el cepillo. Si alguna pelusa se resiste, utiliza unas pinzas para retirarla con suavidad. Nunca elementos punzantes o afilados, podrías dañar la máquina.

Si trabajas con materiales que ya de por sí sueltan mucha pelusa, como la franela, el tejido polar o la lana, es aconsejable hacer esta limpieza cada vez que termines el trabajo, antes de guardarla.

Pasar un paño de vez en cuando por todo el exterior de la máquina de coser también es aconsejable, y utilizar una funda para protegerla durante el tiempo en que no la estés usando es fundamental. Puedes comprarla o, ya que estamos…..por qué no te la haces tú mism@? Podría ser tu primer trabajo XD.

Recuerda: 

  • No guardar la máquina junto a una ventana o en zonas de mucho paso, son los sitios donde más polvo se acumula y el sol también la puede estropear.
  • La periodicidad en la limpieza dependerá tanto del uso que le des, como del material con el que estés cosiendo.
  • Cúbrela con una funda si la vas a utilizar próximamente. Si no prevés usarla en un tiempo largo, es mejor que la guardes en su caja o en cualquier otra caja que tengas, pero siempre bien cerrada.
  • Si vas a coser material que suelta mucha pelusa, limpiala en cuanto termines el trabajo para evitar que junto con el aceite se forme una pasta que termine estropeando la máquina.

El engrasado de la máquina de coser

Una vez que hemos quitado bien el polvo, tenemos que volver a engrasar nuestra máquina. ¿Y por qué no antes? Sencillo: si la engrasas sin haber quitado el polvo ni las pelusas, conseguirás haces una pasta que estropeará del todo tu máquina. Si ya iba mal, ahora ni te cuento!

Cuando compras una máquina de coser, suele llevar incluido un pequeño bote de aceite que llevan incorporado un aplicador. Debes colocar un par de gotas en el portacanillas y ponerla a funcionar, sin canillero ni aguja, ni hilo ni nada. Mantenla a velocidad media durante unos segundos para que el aceite llegue a todas las partes.

Bastará que vuelvas a montarlo todo, y que cosas unas cuantas puntadas en algún retal o trozo de tela sobrante, por si queda algún resto de aceite. Debemos impedir que esto pueda estropearte un trabajo ;).

¿A que no era tan grave lo del mantenimiento? Pruébalo, te va a costar menos hacerlo de lo que te ha costado leer este apartado.

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