Se diferencian de las máquinas clásicas únicamente en que tienen un motor eléctrico que impulsa la máquina mediante un pedal, de manera que no es necesaria la fuerza humana para ponerla en marcha. El tipo, largo y ancho de la puntada se selecciona de forma manual, mediante ruedas o palancas conectadas directamente al mecanismo de la máquina.
Es el tipo de máquina idóneo para aquellas personas que no requieren de una máquina compleja porque no van a realizar labores de costura complicadas. Ofrece además posibilidades óptimas para aprender los aspectos artesanales de la costura.
Por otro lado, es muy apreciada por modistos y costureras debido a la gran cantidad de ajustes que se pueden hacer al ser manuales. Eso si, deberás conocerla como la palma de tu mano para aprovecharla a fondo.
Las ventajas de una máquina de coser mecánica están en su proverbial robustez y facilidad de uso. Las costureras experimentadas aprecian el acceso directo a todos los parámetros de puntada, que se realiza a través de las ruedecillas mecánicas activandolas de forma completamente manual, y su control total en el proceso de costura.
Pese a prescindir de componentes electrónicos, las máquinas de costura mecánicas están a la vanguardia de la técnica: los sistemas de bobinas y lanzaderas, el arrastre y las funciones de confort se corresponden a los modelos electrónicos y garantizan la máxima calidad de puntada. Se pueden equipar con placas de aguja y prensatelas modernos, ya que el mecanismo de estas máquinas es el mismo que el de las electrónicas.
Las máquinas de costura mecánicas son más baratas y fáciles de reparar debido a la ausencia de componentes electrónicos.

Las máquinas de coser mecánicas más vendidas del momento son:
Singer Simple 3223